Muchos de nosotros pensamos que podemos pagar nuestros impuestos por cuenta propia ya que podemos investigar los impuestos tributarios, contratar un contador y pagar directo en el SAT, sin embargo, a veces no es tan fácil.

Algunos impuestos en México se pagan de acuerdo con el tipo y legislación actual. Por ejemplo, el IVA o el ISR. Conocer esto puede ser el primer paso para pagarlos, pero a veces las cosas se complican, ya que el derecho no te exime de tus obligaciones por la ignorancia de los mismos. Hemos visto a lo largo de la experiencia que un pequeño error de cálculo puede costarte hasta la libertad o la pérdida de tu patrimonio.

Cuando se trata de asuntos delicados que involucran leyes tributarias complejas, un abogado es muy necesario. Los abogados fiscales profesionales están informados sobre los impactos multifacéticos, positivos y negativos de las declaraciones de impuestos.

Es posible que su contador no sea tan minucioso y rápido como un abogado fiscal. El abogado de impuestos sabe qué posición legal es mejor para ti o tu empresa y actúa en consecuencia. Además, no necesariamente se enfocan en cómo pueden solucionar tu problema actual, sino también en cómo pueden ayudarte a protegerte en el futuro.

En caso de llegar a juicio, los abogados no solo deben conocer los procedimientos de la sala del tribunal, sino también navegar con pericia frente a las disipaciones legales vigentes en el país. El éxito depende de conocer el momento adecuado para presentar el argumento adecuado para ganar el caso.

Conoce más sobre los abogados fiscales siguiendo este blog del abogado fiscal Jorge Díaz de León Gutiérrez.